Enseñanza
Los creyentes con el don de enseñanza prefieren explicar por qué las cosas son ciertas. En tanto que el profeta declara la verdad, el maestro explica las razones por las que eso es verdad. Interesados en la investigación, los que tienen el don de enseñanza disfrutan al hurgar detalles que parecen ser insignificantes. Disfrutan al presentar lo que han descubierto. A menudo descuidados respecto a las necesidades de otros, avanzan a una comprensión más profunda. Les encanta estudiar. Investigando paciente y persistentemente, bien pueden perderse lo obvio. Estiran los límites del aprendizaje, fijando normas altas de educación.
En una palabra: A profundidad
Uso excesivo: Hurgar demasiado hondo
Objetivo: Revelar la verdad, no agotarla
Pasajes Bíblicos:
Rom. 12:6,7b
Col. 3:16
Stg. 3:1; 2
2 Tim. 2:2
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia,
Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos
Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad,