Los creyentes con el don de evangelización se sienten obligados a ganar almas.
Parecen tener la capacidad de comunicar con mucha eficacia el evangelio. Su
preocupación por testificar a los perdidos y a un mundo que perece es evidente.
Desean participar en ministerios para alcanzar a las personas para Cristo. Este
don los motiva a querer que casi todo mensaje que oyen incluya el evangelio y una
invitación para confiar en Cristo. Las misiones y el alcance son importantes para
ellos. Su meta es estar siempre listos para dar una respuesta a toda persona. Las
conversaciones parecen con frecuencia girar hacia los valores eternos. El valor
de las almas y la tarea de evangelizar es lo más importante para la motivación
del evangelista.
En una palabra: Dinámico
Uso excesivo: Celo
Objetivo: Edificar discípulos, no estadísticas
Pasajes Bíblicos: Ef. 4:7,11; Hch. 8:26-40; Le. 19:1-10
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia,
Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos
Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad,