Creemos que las Sagradas Escrituras del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento son la Palabra de Dios, inspirada plenaria y verbalmente, la regla final por medio de la cual Dios se dirige a su pueblo en asuntos de fe y conducta, sin error en los manuscritos originales, infalible e inspirada directamente por Dios, completa, a la cual, no se le puede agregar ni quitar palabra alguna (2Tim.3:16-17; 2Pedro 1:21; Mt. 5:18; Juan 16:12-13; Gál.1:8-9; 1Pedro 1:25; Apocalipsis. 22:19).
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia,
Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos
Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad,